InicioEstudiosMensajesAcercaBuscar
Inicio
La Tibieza PDF Imprimir E-Mail
Este artículo trata de mostrar una realidad que atraviesan muchos cristianos hoy en día, esta realidad es la tibieza, la indiferencia espiritual. A través de la escritura vamos a ver de qué trata este estado y que consecuencias tiene.

La Tibieza

(La tierra de en medio)

 

 

Muchas veces he pensado que el principio de un nuevo año es como cuando los hijos de Israel por fin tuvieron que entrar en la tierra de Canaán. Hay muchas expectativas aprehensiones, el deseo del cambio y el temor a lo desconocido, estas actitudes aparecen casi siempre que hemos de enfrentar un paso definitivo adelante, y en ello se ve lo que hay en nuestro corazón.

 

 Así también en las cosas del Señor ante su llevarnos adelante llegamos a manifestar, muchas actitudes positivas y negativas, como por ejemplo; entusiasmo (fuego), anticipación (inquietud), entrega (disposición), indiferencia (frialdad), dejadez (abandono), Tibieza. En todas esta cosas,  estas actitudes hay motivo de bendición o pecado que nos trae su consecuencia.

 

Hay muchos pecados en la vida del cristiano que no saldrán a la luz, hasta que Jesús recompense nuestras obras. Pero hay uno que Dios dice que nos alcanzara y siempre se hará manifiesto en nuestras vidas. Núm. 32:33. Aquí Moisés le dijo a algunos Israelitas “Habéis pecado contra Jehová y sabed que  vuestro pecado  os alcanzara”. Este pecado del que Moisés habla es la Tibieza, la actitud de tener un corazón dividido ante Dios, o tener  doble animo como diría el apóstol Santiago. A esto llamaremos la tierra de en medio.

 

Moisés dijo a los Hijos de  Rubén, Gad y la media tribu de Masases; Deut.3:18-20:
“Y os mandé entonces, diciendo: Jehová vuestro Dios os ha dado esta tierra por heredad; pero iréis armados todos los valientes delante de vuestros hermanos los hijos de Israel. Solamente vuestras mujeres, vuestros hijos y vuestros ganados (yo sé que tenéis mucho ganado), quedarán en las ciudades que os he dado, hasta que Jehová dé reposo a vuestros hermanos, así como a vosotros, y hereden ellos también la tierra que Jehová vuestro Dios les da al otro lado del Jordán; entonces os volveréis cada uno a la heredad que yo os he dado.”

 

La Heredia de Dios para Israel (todo) está en Canaán y para llegar allí, dos veces tuvieron que cruzar fronteras y enfrentar lo “desconocido”.

1º Debían cruzar el Mar Rojo y dejar atrás el Mundo (Egipto), los otros dioses, nuestros propios deseos y nuestras riquezas (Un claro signo de conversión).

2º Debían cruzar el Jordán, símbolo de la muerte a sí mismo y todo lo que es nuestro, siguiendo adelante en un lucha y conquista de la plenitud de vida en Cristo (la tierra donde fluye leche y miel), confiando en que el Ángel del Señor va delante de nosotros y es él quien nos entregará los enemigos y nos dará victoria. Éxodo 23:20-30: 

 

“He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él. Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren. Porque mi Ángel irá delante de ti, y te llevará a la tierra del amorreo, del heteo, del ferezeo, del cananeo, del heveo y del jebuseo, a los cuales yo haré destruir. No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás como ellos hacen; antes los destruirás del todo, y quebrarás totalmente sus estatuas. Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti. No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra; y yo completaré el número de tus días. Yo enviaré mi terror delante de ti, y consternaré a todo pueblo donde entres, y te daré la cerviz de todos tus enemigos. Enviaré delante de ti la avispa, que eche fuera al heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti. No los echaré de delante de ti en un año, para que no quede la tierra desierta, y se aumenten contra ti las fieras del campo. Poco a poco los echaré de delante de ti, hasta que te multipliques y tomes posesión de la tierra.”

 

 

Jordán en Hebreo significa “ENTREGA, SOMETIMIENTO, RENDICION” Representa la muerte a uno mismo y a todo deseo y ambición lo que no pertenece a Cristo.

 

Entre estos dos lugares de cruce, El Mar Rojo y el Jordán esta la tierra de Gilead-Jezer, que es la tierra que hace frontera con Canaán (la tierra de Plenitud) y el Jordán (el lugar de Rendición y Entrega). Esta tierra es una tierra con una apariencia agradable, sin embargo es un terreno peligroso, rodeado de enemigos que no se pueden vencer, y peor aún es símbolo de quedarse corto del Propósito Supremo de Dios para sus Hijos.

 

Dos tribus y media se instalaron en esta tierra escondiéndola como heredad, Rubén, Gad  y media tribu de Manases. Diciendo “Hasta aquí llegamos con Dios, no seguiremos adelante por cuanto ya tenemos nuestra heredad en este lado del Jordán”. (Num.32:19)

Este quizás sea el mejor ejemplo que el Señor no ha dado de lo que es vivir en Tibieza, Conformismo, Compromiso, la terrible consecuencia de Obedecer a Medias.

 
< Anterior   Siguiente >