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Hay momentos en los que pedimos cosas, sanidad para alguien, una mejora
necesaria, una salida a una situación dificil, y estos cambios nunca
llegan. Aunque nos duela reconocerlo, ese sabor que nos queda, es de
decepción.
En este artículo vemos y entendemos a que se debe, y como
veremos, no somos los primeros en pasar por ello.
La experiencia de la vida nos sirve para ver que la forma en la que
Dios piensa, trabaja y actúa es muy distinta de lo que nosotros
esperamos.
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Decepción con Cristo
El tema que
quiero desarrollar, es complicado de entender, y fácil de malinterpretar, por
eso pido, que se tenga cuidado al compartir esto y siempre pidiéndole al señor
que nos de entendimiento y sabiduría.
De lo que
les quiero hablar es de la decepción con Cristo, algo que en determinados
momentos de nuestras vidas ha sucedido y se ha expresado en nuestros corazones.
Esto ocurre cuando necesitamos ayuda, y no llega; necesitamos un mejor trabajo,
y no llega; necesitamos sanidad para alguien, acaba por morir; necesitamos algo
esencial de Cristo, y tampoco llega. Lo que pretendo es darles el entendimiento
de cómo afrontar estas situaciones, y poder ser pulidos en la imagen y estatura
de Él.
Bueno, y la
primera pregunta a estas situaciones narradas son ¿Por qué?, ¿Acaso no soy hijo
de Dios?, ¿Acaso no voy a la
Iglesia?, ¿Acaso no hago esto, no hago lo otro, estoy en
oración, en la alabanza, etc? ¿Por qué permite Dios estas situaciones?. La
explicación a estas preguntas son 3 errores críticos, estos errores pertenecen
a nuestra naturaleza humana, por lo que primeramente hay que entenderlos como
tal, errores naturales, que tienen que ser identificados para poder someterlos
al poder de la cruz y así ir cediendo nuestra carne, para que viva más Él en
nosotros. Estos 3 errores de los que hablo son:
-
Definición:
Lo que entendemos de las cosas.
-
Perspectiva:
Desde donde y como vemos las cosas.
-
Expectativa:
Pensamos según unos patrones que nosotros mismos hacemos.
Cuando nos
sentimos decepcionados con Cristo es que nuestras definiciones fallan, es que
nuestra perspectiva es errónea, o nuestras expectativas están equivocadas. ¿Por
qué son erróneas? Esto se debe a que nuestra cultura, educación, nuestro
ambiente cristiano, nos ha ido inculcando definiciones, forma/s de ver las
cosas y expectativas erróneas; ya que no concuerdan con las definiciones, la
forma de ver y las expectativas de Dios. “Mis
pensamientos no son vuestros pensamientos”
- Definición
Para
mostrarles un ejemplo de nuestras ideas en comparación con las de Dios, voy a
relatarles 4 ejemplos bíblicos del nuevo testamento:
- Las bodas de Caná – Juan 2
- Los discípulos en el barco –
Juan 6:18
- Muerte de Lázaro – Juan 11
- Redención de Israel – Lucas
24:17
- Las bodas de Caná.
Vamos a intentar verlo en imágenes para entender mejor
la idea que trato de transmitir. Para poneros en contexto, hay unas bodas en la
que Jesús esta invitado con sus discípulos. Quizás fuera de alguien cercano a
Jesús, algún pariente, y también podría ser que fuera un invitado de honor, por
la fama que ya tenía. Pero suposiciones a parte, estaban bebiendo vino y
pasándolo bien, hasta que se acaba el vino. Y viene Maria preocupada a Jesús
por el vino, pidiéndole ayuda le contesta Jesús “¿Qué tienes conmigo mujer? Aún no ha venido mi hora” Lo que viene
a ser hoy en día “¿Y que quieres que yo le haga?, incluso un poco más duro
podía haber sonado “No es mi problema” Parándonos en este instante, piensen
como podía haberse llegado a sentir la madre de Jesús ante esta respuesta. Aunque
en la Biblia
vemos que Jesús hace un milagro con el vino justo después de la respuesta que
le da a su madre, no sabemos cuanto paso de la respuesta al milagro, quizás 30
segundos, 2 minutos, 10 minutos o 40 minutos. María sabia perfectamente quien
era el padre autentico de su hijo, y que este, tenía infinito poder. Incluso,
¿podía haber Jesús previsto que se estaba agotando el vino y haberlo repuesto
antes de que otros se dieran cuenta?. Pero vemos como el vino se acaba, y el
vino representa el gozo, la alegría de la fiesta; y van a pedirle ayuda a
Jesús, y no se la da. ¿No parece esto un caso de decepción en el corazón de
Maria?
- Los discípulos en el barco.
El segundo
incidente, ocurre cuando los discípulos llevaban muchas horas en el barco, y se
puede estimar de versiones hebreas en cuanto al tiempo, que estarían un tanto
desorientados y unas 5 a
10 horas en el mar. Fuerte viento y por tanto, grandes olas. Intenten situarse
en el contexto, dentro de la barca. A las 4 de la mañana, que es cuando menos se
ve en la noche, tensos por el miedo de las olas, de la desorientación, ven un
hombre andando sobre el agua, cuando ya, después de tantas horas, estaban
llegando al destino donde se dirigían y veían tierra. Dice la palabra que se
asustaron al verle, y que Jesús les respondió, “no temáis, soy yo” en otras versiones dice “la paz sea sobre vosotros”. Por tanto, ya cuando después de tantas
horas de angustia, están llegando a tierra, es cuando aparece Jesús. No podían
haber pensado los discípulos “¿Ahora aparece?, ¿Ahora que no nos hace falta?, ¿Dónde habrá estado todo
este tiempo?, ¡Con lo mal que lo hemos pasado!”
- La muerte de Lázaro
En esta
historia, nos cuenta como Lázaro enferma y van a buscar a Jesús. Hay que
puntualizar que posiblemente, Lázaro, Marta y Maria fueran los mejores amigos
de Jesús, ya que iba constantemente a visitarlo. Por tanto, Marta y María, van
a buscar a Jesús para pedirle ayuda, y Jesús decide quedarse allá donde estaba
2 días más. Imagínense, como se sentirían Marta y María cuando reciben la
noticia de que los mensajeros le dijeron que Lázaro estaba enfermo y que
necesitaba su ayuda y que Jesús decidió quedarse y no venir a socorrerlo. Y
vemos muy claramente como se sintieron decepcionados, ya que cuando Lázaro
llevaba 4 días muertos, es cuando aparece Jesús y vemos que cuando se enteran
Marta y María solo va a recibirlo Marta y dice la palabra “pero María se quedo en casa”. Marta directamente le dice a Jesús a
la cara “Señor, si hubieses estado aquí,
mi hermano no habría muerto”. Vemos que más adelante María va también a
Jesús y se le pone a los pies llorando diciendo lo mismo “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto”. Vemos
que la decepción de Marta y María es grande y que se lo dicen a la cara. Y
ahora, saliendo del mensaje que estoy transmitiendo, ocurre un hecho muy
importante en un versículo de dos palabras, Juan 11:35, “Jesús lloró”. Sabemos que Jesús resucita a Lázaro, pero ¿podía
haber ido antes a sanarlo?, ¿podía haber evitado ese mal rato que sufrieron las
hermanas de Lázaro?, y la pregunta más importante ¿podía haber evitado la
situación que le hizo llorar, que le conmovió, que le estremeció?
- Esperanza de Israel.
En esta ocasión Jesús tras haber resucitado, ve a dos
discípulos que van hablando del “tema del día”, y Jesús se acerca y les
pregunta, bueno, ¿que pasa?, ¿De que están hablando que es tan importante?, y
le contestan, ¿Eres el único forastero que no se ha enterado?, y les cuentan
como un tal Jesús Nazareno había venido a redimir Israel y como este había
muerto y sus esperanzas, se habían acabado. ¿Cómo se sentirían los discípulos?,
seguían a aquel que les iba a salvar y lo crucifican. Para muchos, en la cruz
murió Jesús, y las esperanzas para restablecer la relación con Dios, para traer
sanidad al pueblo, para volver a ser la gran nación. ¿Se sentían decepcionados
quizás con Jesús?.
Las
bodas de Caná
Se
acaba el vino, símbolo de gozo, este
se acaba.
Los
discípulos en el barco – Juan 6:18
Hay
adversidad, todo se tuerce, la paz
se acaba.
Muerte
de Lázaro – Juan 11
La
enfermedad se expande, la sanidad no llega, la vida se acaba.
Redención
de Israel – Lucas 24:17
Esperamos
que ocurra algo, y no ocurre, la esperanza
se extingue.
En los
cuatro ejemplos, vemos 4 definiciones, gozo, paz, vida y esperanza, vemos en
los 4 ejemplos, que cuando se acaban, cuando se extinguen, es cuando nos
sentimos decepcionados con aquel que puede evitarlo y no lo hace. Pero el error
es como lo percibimos, es en cuestión, nuestros pensamientos y estos no son los
de Dios.
- Perspectiva
Este punto
se refiere a la controversia entre la forma de ver de Dios contra la nuestra.
Básicamente, nosotros vemos las cosas de lleno a vació, de vida a muerte, de
bueno a malo. Tenemos esta perspectiva incrustada en nuestros pensamientos, es
nuestra naturaleza.
Nacemos,
llenos de vitalidad, fuerza, crecimiento, y acabamos nuestros días, débiles,
sin fuerzas, enfermos, muy deteriorados. Nos compramos un coche nuevo, y nos
gusta su olor, se lo enseñamos a nuestros amigos, le prestamos una atención
especial, lo limpiamos muy habitualmente, a los 3 años ya no es lo mismo, de
tal manera que ya no nos satisface, no nos atrae, nos aburre. Este ejemplo es
muy real y creo que se puede atribuir a muchos otros modelos. Es completamente
natural sentir que nacemos llenos de vida y el tiempo nos lleva hacía un fin
que es la muerte, nuestros organismos se comportan así.
El hombre
en su voluntad de suplir estas formas de ver la vida, de afrontar el día a día,
trata y cada vez más de invertir estos procesos, suplir la caída del hombre,
¿Cómo?, buscamos en la comodidad del dinero, en la educación, en poder, en
belleza,… intentamos “transcurrir” esa perspectiva que viene a ser la vida en
esta tierra, la vida terrenal, de la mejor forma posible. Los ejemplos
mencionados no tienen porque ser malos, lo malo es, vivir bajo el yugo de esta
perspectiva, no ver más allá de los ojos terrenales, limitar y condicionar tu
vida según puedas a través de tu esfuerzo en desarrollarte en el medio en el
que existes.
Esta
perspectiva la siembra el enemigo y trata en máxima prioridad de perpetuarla en
nuestras vidas, y me refiero a nosotros, a los que creemos en Cristo. Salomón
empezó de una forma magnífica, tenía todo, pero vemos como cae, vemos como
acaba sin nada. Recuerden hermanos, Satanás trata en su vida de perpetuar esa
idea. Más ustedes tienen la capacidad, y yo les ánimos a que lo remedien, lo
eviten, lo luchen con la sabiduría y gracia de Cristo.
Por el
contrario, Dios donde no hay nada, Él ve plenitud, grandeza, belleza,… Dios
crea en Génesis 1:1-2 los cielos y la tierra y estaban desordenados y vacios,
más vemos como la palabra nos dice que Dios lo llena de abundancia y belleza.
Nosotros Dios
Lleno a vacío Vacío a lleno
Fuerza a debilidad Debilidad a Fuerza
Vida a muerte Muerte a vida
En Isaías
6:1, vemos como el profeta ve a Dios en su trono alto y sublime, y es en el
momento cuando el pueblo está muy corrompido, ya no son los días gloriosos de
David y Salomón. En esta visión está comparando tronos, le está mostrando a
Isaías que “tú crees que las cosas van mal, que todo va a peor, que ya no hay
esperanza, más yo te digo, yo soy el que me siento en el trono, yo sigo hacia
delante con mi plan y tu, no sabes como está ocurriendo. Isaías veía como todo
iba hacia abajo, más Dios le muestra, como va hacia arriba, y que forma más
bonita de verle a Él, sentado en su trono.
La biblia
en sí es un puro ejemplo de la forma de ver de Dios, en Génesis (Principio),
vemos la caída del hombre, el pecado, la muerte, más en Apocalipsis, vemos
eternidad, reino de Dios, gloria masiva que llena el universo.
Elías y su
sirviente tienen al enemigo delante y dice el sirviente: “estamos acabados, éramos
una gran nación, ¡y mira ahora! Pero Elías veía un ejército de ángeles por
delante de ellos.
LIBRO DE MALAQUIAS – Templo
- Expectativa
Queremos
algo en un momento determinado, pero Dios mide el tiempo de forma muy distinta
a la nuestra. Somos criaturas muy limitadas y nos preocupamos por los 80 – 90
años que bien podemos llegar a vivir en esta tierra. Esos años que vivamos cada
uno, es el tiempo de cada uno como seres humanos y otra vez, vemos como el
error es nuestro al considerarlo así. Muchas veces queremos que el Señor salve
a alguien de la muerte, y eso es todo lo que nos preocupa, el hecho de que se
lleve el cuerpo a la tumba, y lo que pase después, parece que no nos preocupa
tanto, parece que ya no cuenta.
Un ejemplo
bíblico es cuando Jesús está en la cruz, y le tientan diciéndole, si eres hijo
de Dios, baja de esa cruz. En este punto, tenemos que reflexionar, ¿Podía haber
Jesús soplado y bajado de aquel madero? ¿No hubiera impactado a la gente y
estos hubieran creído?, ¿No sería más fácil que morir y volver a los 3 días?
Las iglesias de hoy, son las que muestran un Jesús que se hubiera bajado de la
cruz en ese momento sin ir a la muerte, es una Iglesia que con el fin de
convencerte, te dan un Jesús de promesas, un Jesús de milagros, un Jesús que lo
arregla todo, un Jesús prácticamente mágico, e intentan omitir la parte en la
que hay que morir también, en la que Él tiene que expresarse en nosotros a
través de tribulaciones. Pero el tiempo de Dios es distinto, eso es lo que no
comprendemos.
Creamos
unas expectativas erróneas en un marco temporal sujeto a nuestras vidas, no al
tiempo de Dios y los milagros de Dios tienen su tiempo y nosotros queremos ir
inmediatamente a por ellos, porque nos crean una satisfacción a través de los
sentimientos, lo cual nos excita.
- Conclusión
Vemos pues,
como depende de nosotros, y esto es, de cada uno, individualmente, que
entendamos, a través de la sabiduría de Dios, su forma de pensar y ver las
cosas.
Definición
- ¿Qué es?
Perspectiva
- ¿Cómo lo vemos?
Expectativa
- ¿Cuándo?
En los 4
ejemplos anteriormente mencionados, si los analizamos, vemos que Jesús está
presente en todos ellos, podía haber prevenido la falta del vino (Gozo), podía
haber ido con los discípulos mucho antes (Paz), podía haber sanado a Lázaro sin
tener que pasar semejante mal rato (Vida), podía haber no muerto y establecido
su reino por medio de su poder y así no haber decepcionado a sus discípulos
(Esperanza). Pero si seguimos leyendo vemos como los milagros llegaron, en su
momento, en el momento que Jesús vio oportuno. Transformo el agua en vino, yo
soy el que trae el gozo. Ando sobre
el agua y les dijo, no temáis, yo soy el que os da Paz. Llamo a Lázaro por su nombre y este se levanto, Él es el que da Vida. A aquellos dos
discípulos que andaban sin esperanza, les dijo, yo soy la Esperanza.
El tiempo
no es como nosotros lo afrontamos, sino como Él lo ha preparado, Él siempre
está allí, siempre cumple. Un ejemplo muy ilustrativo es cuando perdemos a
alguien el dolor que nos causa, es una muestra de las ataduras al tiempo como
nosotros lo entendemos, y la muestra es que Jesús dice “está durmiendo”. Y
queridos hermanos, no al milagro, no a la sanidad, no a evangelizar, sino al
que hace el milagro, al que sana, al que convierte, al de la grandeza, al que
tiene poder para hacer, al que te da vida, al que es tu esperanza, al que es tu
gozo, al que es tu paz.
Donde el
gozo desapareció, el transforma
Donde la
paz se había apagado, el nos alienta a afrontar las tormentas
Donde no
hay vida, el trae resurrección
Donde se
acaba la esperanza, el nos trae revelación
Dile que:
“Quiero ver
con tu perspectiva = Quiero tener tu visión, ver con tus ojos”
“Quiero
tener tus definiciones = Quiero tener tu sabiduría, pensar con tu cabeza”
“Quiero
tener tus expectativas = Tener tu entendimiento, tu corazón”
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